menu Menú
Ladrón que roba a ladrón
O cómo los números primos vienen a complicar los refranes. 
Máquina de hacerse humo Anterior Raza Superior Siguiente

Ladrón que roba a ladrón… ya saben, cien años de perdón. Ahora bien: ladrón que roba a ladrón que roba a ladrón, es un criminal y debe ir preso, pues le ha robado a un perdonado. Salvo que el ladrón que robó al primer ladrón ya haya cumplido sus cien años de perdón, en este caso el tercer ladrón se convierte en un ladrón de ladrón, por lo tanto se beneficia con los cien años de perdón designados para el caso. Lo mismo ocurre con ladrón que roba a ladrón que roba a ladrón que roba a ladrón.  Como podemos observar, robar con total impunidad no es tan sencillo. El ladrón que desee tener acceso al beneficio del perdón de cien años deberá estar seguro de ser número par en la cadena de robo y de robar sólo a ladrones que carguen un número impar. Esto se averigua, como todo, preguntando.

– Arriba las manos. 

– No me mate.

– No confunda, no soy un asesino. Mi familia pasa hambre,  la semana pasada nos cortaron el cable. Lo arribo con desesperanza y en un profundo estado de conmoción debido a la grave crisis que está atravesando el país en este momento. Por ello me atrevo a preguntarle, y ruégole responda con sinceridad, si usted ha incursionado en la ratería, y en tal caso qué número lleva usted en la cadena.

– El último al que he robado le robó a su vez al gobernador de la ciudad. Soy el número tres.

– Dame la billetera, guacho.

(c) Guillermo Galli

Cuentos


Anterior Siguiente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cancelar Publicar el comentario

keyboard_arrow_up